|
-Eres nada.-le dijo, sin ningún resentimiento. -Quiero ser tu todo.-dijo él, con tanto dolor que se podía ver en sus ojos. -Lo eras.-dijo ella. -¿Puedo volver a serlo?- pronunció con un mínimo de esperanza. -No.-respondió seca. -¿Por qué?-su corazón latía cada vez más fuerte. -Porque durante todas esas noches que te esperé, pensando que te estabas esforzando por los dos, que yo era la más floja en la relación porque tú, seguramente, estabas trabajando hasta altas horas de la noche para poder estar juntos, ¿y qué estabas haciendo? revolcándote con cada mujer se pasara por enfrente tuyo. Renucié a todo lo que me importaba o amaba por tí, estúpidamente creía cada una de tus mentiras. Me costó dejar de pensar en ti ¿sabes?, me convencía cada día de que eras malo, que no eres para mí, no me permitía llorar porque… ese día vi algo en tus ojos, como si de verdad te arrepentieras, luego comprendía que estaba ciega, todos me lo advirtieron y yo no lo creí. Pero ahora lo sé. ¿Sabes cómo me di cuenta que lo sé?-él sólo sacudió la cabeza en forma de negación- cuando esta mañana te vi, y mi pecho no se aceleró, no temblaba, no estaba nerviosa, no escuché mi corazón, ahí me dí cuenta que ya no te amo y créeme no volverá a pasar- dijo y se marchó, cuando él no hizo nada para detenerla, ella supo que hizo lo correcto.
(Fuente: pero-que-perfectirijillo, vía normal-what-is-that) |
home ask me archive themes |